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Palabras de Nelson Mandela

Cuando se nos van los grandes nos sentimos un poco más huérfanos y nos olvidamos que, a menudo, su legado no sólo nos deja habitando un mundo mejor si no que este legado es como una vía láctea que nos guía en nuestro pergerinar por la vida…
Así que, qué mejor modo de honrar y venerar su memoria, que seguir luchando nosotros que podemos… para que, al marchar, también sintamos que nuestra presencia hizo un poquito más habitable el rinconcito del mundo que transitamos y la vida de los que caminaron con nosotros desde el corazón.
Que las palabras de Mandela sean miguitas de pan que os recuerden siempre el camino de regreso a vuestra esencia…

Palabras como vitaminas para almas empequeñecidas…
Palabras como detonantes que prendan la luz interior…
Palabras como espejos en los que reconectar con la divinidad de nuestras almas…
Palabras como hechizo para vencer el temor a ser todo lo que podemos llegar a ser…
Palabras como revulsivo que nos permita brillar con toda la intesidad…
Palabras como fuegos artificiales que nos contagien a estallar en una algarabía de color…
Palabras liberadoras que nos remienden las alas y nos desafíen a volar, y volar, y volar…
¡Vamos! ¡Se lo debemos, nos lo debemos!
Beatriz


“PALABRAS DE NELSON MANDELA
Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados.
Nuestro miedo más profundo es que somos poderosos sin límite.
Es nuestra luz, no nuestra oscuridad lo que más nos asusta.
Nos preguntamos: ¿Quién soy yo para ser brillante, precioso, ingenioso y fabuloso?
En realidad, ¿quién no has de ser?
Eres hij@ del universo.
Tu jugar a ser pequeño no sirve al mundo.
No hay nada iluminador en encogerte
para que otras personas no se sientan inseguras cerca de ti.
Nacemos para hacer manifiesta la gloria del universo que está dentro de nosotros.
No solamente algunos de nosotros: está dentro de todos y cada uno.
Y mientras dejamos lucir nuestra propia luz,
inconscientemente damos permiso a otras personas para hacer lo mismo.
Y al liberarnos de nuestro propio miedo, nuestra presencia automáticamente libera a otros”.