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¡Gracias, gracias, gracias!

Después del taller de “Autoconocimiento & Sexualidad Femenina”.

El pasado sábado 28S fue el día del estreno oficial de #sensex…

Hemos necesitado dejar pasar los días para poder integrar y valorar todo lo que este primer taller supuso. ¡Menuda algarabía de emociones, de sentires y pensares nos acompaña desde entonces!

La respuesta a la propuesta fue inmediata y maravillosa. Ofrecimos el taller primero a las mujeres que ya forman parte de ittara y fue un “sold out” absoluto que nos hizo estremecer. Aun así ofrecimos alguna plaza más para abrir nuestras puertas a otras mujeres que fuera importante que estuviesen allí… y ¡fue mágico!. La sincronicidad quiso que creásemos un círculo poderoso de mujeres valientes, con la curiosidad encendida y con ganas de reconectar con ellas mismas, con sus cuerpos, con su infinita capacidad de sentir, con su placer… Mujeres que vibraban en frecuencias de luz preciosas y que facilitó que todo fluyese de forma ondulada y armónica.

Durante el taller, tras abrir con ternura los corazones a la experiencia, fuimos deshojando información para despertar la comprensión de nosotras mismas y de nuestra sexualidad. Aquellas almas iban incendiándose por momentos. Elevaban su energía y se empapaban de todo lo que llegaba a ellas con una confianza y una entrega fascinantes. Las diferentes dinámicas ¡fueron pura poesía!. Verlas comprometidas, conectadas con su centro, con su esencia, reactivando su poder femenino, reconectando con su potencial dormido, descubriendo cual exploradoras la geografía del goce y el disfrute de sus cuerpos sagrados, sacando a la luz sus temores, resistencias y creencias limitantes para transmutarlas, haciéndose conscientes de su responsabilidad en este camino de autoconocimiento erótico y sexual… ¡fue tan bonito!.

¡Qué fortuna haber formado parte!

Al cerrar el círculo nos compartieron sus ganas de más y no sólo por lo sentido, por lo vivido, por lo aprendido, si no por haber podido profundizar en la unión que empezó generarse entre ellas. La complicidad es inevitable cuando nos miramos con el corazón, cuando vemos en la mujer del al lado la compañera que es, cuando nos damos cuenta de que resonamos en las heridas, anhelos y deseos, cuando somos hermanas y tribu. ¡Sororidad en estado puro!

Así que nos despedimos empoderadas, conscientes, emocionadas e infinitamente agradecidas por la oportunidad del encuentro y bendecidas por las diosas que nos habitan y que bailaron a un mismo son.

Y ¡éste sólo es el principio! Recogimos sus propuestas como ofrendas y ya estamos hilando futuros talleres. Salimos entusiasmadas y reafirmadas en la importancia de mantener firme nuestro propósito de seguir creando espacios que nos acompañen para potenciar nuestra sexualidad consciente y generar recursos que nutran nuestra inteligencia emocional, erótica y sexual.

¡Larga vida a #sensex!