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Noche de Reyes

Hoy es la Noche de Reyes y, de nuevo, la MAGIA vuelve a estar presente…

“Los reyes no existen, los reyes son los padres”… y creen que con esa afirmación la magia se desvanece, como si la magia fuese exclusiva de los cuentos, la fantasía y la imaginación… Pero ¡nada más lejos de la realidad! Porque, dime tú si no es pura magia que personas que nos aman como nadie se esfuercen año tras año en hacernos sonreír, en sorprendernos con algún detalle, en abrazarnos con regalos escogidos con el mimo de quién quiere hacer feliz, en nutrir o inventar tradiciones con las  seguir haciéndonos sentir niños y niñas… Cada año para esta noche, millones de seres se colocan sus coronas de luz con la única intención de apostar por la ilusión. Y no sólo con los más pequeños…

En casa, desde siempre, Reyes es una de nuestras fiestas preferidas porque, primero nuestros padres y después incorporándonos cada uno de nosotros conforme descubríamos “la verdad”, nos entregamos a ella con la inocencia de quien se empeña en seguir creyendo. La casa llena de caramelos, restos del paso de sus majestades por los pasillo, de desayunos especiales, de cartas que nunca faltan en las que Melchor, Gaspar y Baltasar hacen balance del año y nos regalan magia a borbotones para que sigamos creyendo… Y, cada año sucede el milagro … el de sentir por un momento que todo es posible, que la magia existe, tomando consciencia una vez más de nuestra fortuna, recordándonos que nuestro mayor tesoro es tenernos y amarnos y poder seguir celebrando, compartiendo y creando sin tregua magia…

¡Cuánto cuesta creer en la magia en estos tiempos! Y cuántos mensajes nos lanzan demasiado a menudo para “devolvernos a la realidad”… Claro, no negaremos que a veces la vida escuece y mucho, y no siempre es fácil conectarse con la magia… Pero se nos olvida que la magia somos nosotr@s… Como dicen los versos de Mandela, “¡somos poderosos sin límites!”. Y elegir vivir usando ese poder que nos habita para crear nuestro día a día, para enfrentarnos a todas y cada una de las adversidades, para inventar paréntesis en el tiempo y hacernos soñar, para hacer sonreír a quiénes nos importan y decirles de mil maneras “te amo”…, esa es la magia más poderosa.

Así que sí, los reyes son los padres… y ¡qué suerte que así sea! Porque ellos y todas y cada una de las personas que en noches como las de hoy hacen malabares para regalarnos un pedacito de su alma, existen y están y son a nuestro lado, cerquita, caminando acompasados y ofreciéndonos les hechizos necesarios para que no dejemos de creer ni de crear…

¡Feliz Noche de Reyes!